En el marco de colaboraciones con organismos internacionales como la ITU o la ESA, he trabajado en estudios que vinculan el uso de datos espaciales con el desarrollo de ciudades inteligentes. Estos documentos técnicos tienen como objetivo demostrar que la política espacial no es un lujo, sino una herramienta práctica para mejorar la vida de millones de personas.
Las publicaciones técnicas abordan desde modelos de gobernanza hasta recomendaciones sobre interoperabilidad de sistemas satelitales, siempre con un enfoque en la sostenibilidad y la inclusión. El futuro de las ciudades está íntimamente ligado al uso inteligente de datos, y la política espacial puede convertirse en un aliado fundamental para alcanzar este objetivo.